Lee Iacocca, es un nombre que resuena en tu cabeza si eres aficionado a los autos, y es que el estadounidense nacido en 1924 y que falleció el día de ayer 2 de julio del 2019 fue el motor y volante de la industria automotriz por muchos años, hoy, gracias a el puedes disfrutar de grandes autos.

Su carrera comenzó en Ford, se integro en el año 1946 como ingeniero en prácticas, en 1953 fue nombrado jefe de distrito, así fue creciendo dentro de la compañía hasta el año 1960 que fue nombrado VP y Director General.

Siempre se reconoció a Lee Iacocca como una persona de ideas innovadoras, con su propia visión de como debían ser las cosas, con conceptos avanzados de marketing y con ideas que revolucionarían no solo a la marca sino a todo el mundo automotor.

Es el responsable de que hoy nos podamos divertir con las manos al volante de un Ford Mustang, auto que nació en 1964 y que se ha vendido de forma ininterrumpida desde su creación, hoy objeto de deseo en todo el mundo con variantes indomables y otras que incluso satisfacen los gustos europeos.

En la exitosa carrera de Lee Iacocca también está su paso por Chrysler, su talento logró salvar a la marca por enésima vez de la bancarrota, puso en marcha una estrategia de nuevos modelos que salvarían a la corporación.

En menos de 5 años, Lee Iacocca logró saldar la deuda de la compañía, fue el responsable de los monovolúmenes como lo conocemos hoy en día (existe una disputa entre Chrysler y Renault al respecto), sin embargo, ha sido tan aplastante el éxito de Chrysler Caravan/Voyager a nivel internacional que no queda duda que fue un game changer.

El modelo “K”, fue otro de los éxitos de Lee Iacocca, un auto de 4 cilindros con un buen rendimiento de combustible (para la época) y de costo accesible.

Existen dos libros de Lee Iacocca escritos por el mismo, su autobiografía vendió solo en Estados Unidos en 1983 siete millones de ejemplares.

Sin duda es el adiós a uno de los más grandes de la industria automotriz, sin el no podríamos emocionarnos detrás de un deportivo como lo hacemos hoy, o tal vez no viajaríamos tan confortablemente con nuestra familia como lo hacemos en una minivan, incluso tal vez marcas como Chrysler no existirían.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here