Desde el principio de la industria automotriz las marcas buscaban en mayor o menor medida promocionar las ventajas de sus máquinas, la publicidad de los autos era tan nueva como la propia industria y como todo negocio, se buscaba resaltar sus cualidades.

Tal vez en un inicio no podemos hablar de grandes obras publicitarias porque muchos tal vez ni siquiera sabían que debían invertir parte de sus ganancias en darse a conocer, mostrar las ventajas de sus autos o de su marca, todo era totalmente nuevo.

Publicidad de los autos

A mitad del siglo pasado las marcas comenzaron a invertir mucho más en promocionarse, también era una época donde comenzaba la recuperación económica, las personas comenzaban a dejar de preocuparse por sobrevivir a una nueva guerra, estaban ocupados haciendo niños y formando familias.

La publicidad de los autos comenzó a tomar nuevos rumbos, algunos formales, otros irónicos algunos hasta atrevidos, cada uno buscando resaltar la personalidad del auto en cuestión además de tratar de ganar la atención del público.

En estos dos elementos de publicidad de los autos podemos ver dos enfoques totalmente diferentes, el Pontiac Grand Prix nos habla de lo que representa, te dice que te acostumbres a llamar la atención.

Busca generar presencia, vender una imagen, de paso te recuerda que tiene un poderoso motor V8 de poco más de 300 caballos de fuerza, pero, realmente no te está vendiendo el coche, sino lo que lo acompaña, el estatus que te da y ¿a quién no le gusta generar suspiros por donde pasa?

Por otro lado, tenemos el de Rambler, esta publicidad te vende la practicidad del auto, nos habla del volante ajustable, de la transmisión automática que puede manejarse como una manual, de asientos más cómodos y mejores materiales en la construcción.

La publicidad de los autos toma dos direcciones diferentes, unos venden todo menos el auto y otros como Rambler te gritan lo racional que eran sus autos, al final, la historia nos ha dicho que tal vez es más importante vender una apariencia que la racionalidad.

Los años 90 eran mucho más poéticos al parecer, si bien había mayor diversidad de elementos en la publicidad de los autos, la mayor capacidad tecnológica permitía crear imágenes más complejas, fotografías de mejor calidad y les daba a los creadores mucha mayor capacidad creativa.

Publicidad de los autos

En este comercial podemos ver como se toman el tiempo (y el espacio) para describir todas las ventajas del Toyota Celica que posa casi mágicamente sobre un texto inspirador, incluso alejado del camino, como si fuera algo celestial, vamos que notamos incluso como va cambiando la sociedad.

En la actualidad la publicidad de los autos es totalmente diferente, claro que hay imágenes, pero ahora la mayoría no se hacen para imprimirse, sino para verse a través de una pantalla, lo que abre muchísimas posibilidades, hoy tal vez sea más efectivo desarrollar campañas interactivas.

Publicidad de los autos

La era digital ha traído una nueva forma de comunicar, se pueden y deben mezclar diferentes elementos porque la experiencia de los clientes no se limita a un solo medio de comunicación, si ves una campaña solo en una revista ni siquiera te acordarás, sin embargo, si la ves en una revista, en tu celular, en tu laptop y hasta en el cine, vaya que vas a poner atención.

También los canales han cambiado, hoy debes recurrir a generar contenido, la gente ya no solo espera ver un comercial donde le digas lo maravilloso que es el auto o lo bien que lo hará sentir, hoy se lo tienes que mostrar, le tienes que hablar con la verdad y si dices que un auto es capaz de cargar 5 personas cómodamente, lo tienes que demostrar.

Publicidad de los autos

Vamos, ha cambiado la forma de hacer publicidad de los autos, sí, ha dejado de ser menos soñadora para ser más real, con mucho público que no solo desea ver maravillas, sino comprobar que lo son, además de necesitar un nuevo canal de comunicación.

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